domingo, 26 de diciembre de 2010

Cause' all of the stars are fading away.

En este cuartito de tres por dos, totalmente a oscuras, parpadeo esperando al sueño que no llega. En este altillo, hoy helado, escucho Jazz sin poder pegar un ojo. Apreto los puños para contener las lágrimas invisibles. Contraigo la frente en un gesto de dolor. Abrazo a la almohada imaginando que sos vos. En este cuartito en el que paso las horas para volver a verte, te extraño más que nunca.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Crónicas de una arañita de jardín.

Nunca los voy a entender. Jamás voy a comprender el porqué de sus reacciones al verme, por qué gritan, o corren, o hacen hasta lo imposible por aniquilarme si yo no les hago nada, el porqué de su fobia, de su pavor. Reaccionan como si fuese una abominación, pero.. ellos son los gigantes. No sé cómo logran vernos desde tanta altura, y matarnos con esos tubos largos y cilíndricos que nos dejan retorciéndonos en el suelo como perro con pulgas, o nos pisan con sus extremidades, tan enormes y distintas a las nuestras. Ellos son los que tienen dos círculos incrustados en medio de la cara, que según me dijeron son sus ojos. Cómo harán? Si nosotras vemos poco y nada con nuestros cuatro pares de ojos, me imagino ellos! Por eso me da intriga la precisión con la que nos eliminan, esa maldad. Sabrán lo que sentimos cuando vemos a nuestras hermanas arrinconadas sin escapatoria alguna? Por qué tanta ofensa siendo ellos los mutantes de cuatro patas largas?
La verdad, nunca los voy a entender.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

domingo, 12 de diciembre de 2010

Brick by boring brick.

Por ahí lo único que ella pedía era un poco de atención. Que no hubiera diferencia entre ellas y ella misma. Entre "ustedes" y "yo". Entre su "Yo" pasada y la usurpadora que ahora vive todos los días en su lugar. Supongo que la entiendo, a veces cuando miro con sus ojos esos atardeceres que tanto le gustan siento culpabilidad en tomar el control de su vida, de mi vida, quiero decir.

martes, 7 de diciembre de 2010

Merda. Merde. Shit.

Bueno señores, tengo el honor (o no) de anunciarles que esta apasionada por la literatura va a seguir economía. Sí, ya soy parte de primero economía.
Vamos a hacer de cuenta que no estoy asustada, que no creo que me equivoqué. Vamos a disfrazar la situación, no vamos a pensar que me esperan tres años de hermosos números, no.
Merda. Merde. Shit.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Impotenza.

Pensé que iba a ser otra la sensación. Pero ahora que limpio su asquerosa sangre del piso, mientras descuartizo sus restos y enjuago trapos, no conozco el alivio, sólo más de esta insoportable impotencia.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Efectos Psicodélicos.

Volutas de humo rosa en el aire. Flotan, vuelan, corren. Burbujas verdes. Estrellas cayéndose del cielo. Circo beat sonando de fondo, y miles de circos apareciendo a mi alrededor. Monos, jirafas, osos. Payasos, trapecistas, acróbatas, malabaristas, presentadores. Un tipo disfrazado de Barney, y otros dinosaurios de colores corriendo tras él. Sonrisas, miles de sonrisas. Y allá en lo alto, destacándose, la suya. Tan malditamente perfecta. La batería de Cherry bomb aturdiéndome. “Cherry bomb, cherry bomb, cherry bomb”. Manos. Manos. Manos. Me quieren atrapar. Me escapo. Caigo en una pileta. Olas de agua salada, agua salada naranja. Flotan junto a mí números. Uno, dos, tres, cuatro. Contando me quedo dormida. Y sueño con él pero no me acuerdo qué. Me despierto y lo tengo ahí, besándome. Y de repente desaparece. Y ahora estoy corriendo, atravesando un bosque sin fin, un bosque de árboles de cerezas que se convierten en sandías gigantes que caen al piso, explotan, me bañan de su almíbar. Cae la lluvia y lame cada una de esas gotas azucaradas. El bosque se convierte en un río violeta, me arrastra, me revuelca, me ahogo. Ojos mirándome de todos lados. Uñas brillantes, de todos los colores, me arañan. Me desarmo, me deshago, ya no soy nada, una partícula casi inexistente que busca un beso más.

[No, yo no fumo cosas raras.]